En una fría mañana de enero de 1895, en París, Georges Picquart, un oficial del ejército francés, presencia la degradación pública del capitán Alfred Dreyfus, un judío acusado de espiar para Alemania. Picquart, convencido de la culpabilidad de Dreyfus, es ascendido y descubre pruebas de que alguien más está filtrando secretos. La posibilidad de que Dreyfus sea inocente lleva a Picquart a buscar la verdad, convirtiéndose en un personaje incómodo para sus superiores y arriesgando su propio honor.