A principios de los noventa, en un suburbio de Detroit, los padres de familia, abrumados por el desempleo y la rutina, comienzan a desaparecer, dejando notas que dicen: 'Me voy a la luna'. Un adolescente, enfrentado a la desaparición de su padre, debe crecer rápidamente. Consigue trabajo y forma su propia familia, pero la llamada de la luna resuena en su interior. Esta novela presenta una sociedad americana en crisis, donde la búsqueda de la felicidad choca con el compromiso.