Todos los detectives se llaman Flanagan es la primera novela de la serie protagonizada por Juan Anguera, un adolescente barcelonés que aspira a ser detective privado. En esta entrega, Flanagan se ve envuelto en una historia de chantaje escolar y en otro asunto más peligroso. A lo largo de la aventura, descubre un negocio de bebés robados y se enfrenta al reconocimiento de que está madurando. La obra combina humor con una visión crítica de la sociedad, explorando temas como la corrupción y la injusticia. La novela se desarrolla en Barcelona, reflejando la vida de un grupo de adolescentes que, al descubrir el mundo de los adultos, se enfrentan a dilemas propios de su edad. A través de las experiencias de Flanagan, se abordan temas como la amistad, la justicia social y la transición de la adolescencia a la madurez. La obra destaca por su estilo ágil y ameno, ofreciendo una visión crítica de la sociedad y explorando las emociones y desafíos de la juventud.