Consola de tocador de haya concebida como una pieza de ebanistería donde la precisión de las proporciones y el trabajo ornamental adquieren un protagonismo poco habitual. El frente se organiza mediante cajones enmarcados por molduras y relieves. La combinación de superficies lisas, perfiles moldurados y elementos tallados genera una preciosa relación de luces que realza el volumen de la pieza desde cualquier perspectiva.
De enorme presencia escultórica, es capaz de aportar personalidad tanto a un dormitorio como a un vestidor o una estancia dedicada al cuidado personal.
La calidad de la ejecución se aprecia en el cuidado de los encuentros, la continuidad de las líneas y el equilibrio entre los distintos elementos constructivos, características propias de un mobiliario concebido para perdurar.
85 x 113 x 35 cm